RESURRECCIÓN
ANIMAL
El
loro de la vecina
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DIVERTIDA HISTORIA DE VECINOS EN TORNO A LA MUERTE DE UNA
MASCOTA
Esta historia
ocurrió en una urbanización de un barrio residencial
en las afueras de Pittsburg (Pennsylvania).
La protagonista
de nuestro relato vive en un chalé, cuya vecina de
al lado poseía un loro que estaba todo el día
molestando con sus gritos y silbidos, y encima la familia
propietaria le reía las gracias porque era muy divertido
y curioso que el puñetero lorito hablara.
El caso
es que un buen día, la protagonista de la historia
se encontró con que su perro traía en la boca
el dichoso loro. Muerto, claro, que es cuando se dio realmente
cuenta de que era un buen día. Recriminó al
perro su fea acción, pero tras darle unas galletitas
de premio, pensó que a la vecina no iba a hacerle mucha
gracia la noticia.
No sabiendo
como explicárselo, no se le ocurrió otra cosa
que saltar la tapia que separaba ambos chalés y volver
a meter al fiambre de loro dentro de su jaula, que colgaba
vacía de la pared de su amiga.
Al llegar
su vecina a casa después de unos días se dirigió
a ella con aire apesadumbrado. -Vecina, estoy asustadísima.
-¿Y eso?, inquirió la protagonista... -Es que,
fíjate, la semana pasada se me murió mi pobre
lorito, y lo enterramos al lado de aquel árbol... Y
hoy llego y ...¡Ahí está otra vez, tieso
en su jaula!.
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